tvencendida

 

(POEMARIO) Con una visión fresca e innovadora, Rodolfo de la Riva nos brinda este poemario que hemos bautizado como POP, a secas, por su naturaleza creo que mejor título no pudimos escoger.

Por:

Rodolfo de la Riva

 

[ZAPPING]

 

Homero reflexiona sobre su nueva temporada en Fox……………………………………………….

Nuevamente ser vencido por Gokú……………………………………………………………………

El rey de la metanfetamina se entristece………………………………………………………………

Una lámpara del T-Rex llamado Reptar……………………………………………………………….

Sobre una novela de Victor Hugo que, a diferencia de su adaptación hecha por Disney, termina trágicamente……………………………………………………………………………………………

Entonces ¿a dónde van los patos del Central Park en invierno?……………………………………………………

 

 

 

 

 

HOMERO REFLEXIONA SOBRE SU NUEVA TEMPORADA EN FOX

 

Soy lo que los romanos nombraban pater familias

con un detalle adicional: tengo la piel amarilla.

 

pero soy también la épica del héroe interno

un poema sobre la vida de los hombres en las américas.

 

Es más: creo que Ítaca, por dar un ejemplo,

podría ser también Springfield

 

y que cada nueva temporada en FOX,

podría ser ¿por qué no?, mi Odisea filmada.

 

Yo, al menos, no sé cuántas veces vengo repitiéndome en el mismo prime time.

Sigo llevando al Bingo a mi papá lunático y a mi abuela muerta.

 

Además, sigo siendo yo el padre de esos 3 críos que me hinchan,

soy siempre el mismo marido inepto al que Marge recoge borracho

 

soy quien salva al mundo de vez en cuando.

 

Y eso me gusta. No se imaginan cuánto.

 

Aun cuando algunos tíos me pregunten en las entrevistas, y me enoje

porque vienen con su cantaleta de periodistas tarados

–preguntas de rigor las llaman–,

que si soy o no soy un genio

que si prefiero tomar Heineken o Duff

que si la industria me exige tener siempre 44 años (por dar un número)

o si me estiro en los quirófanos como todos los demás artistas de la tele.

 

En realidad, sí. Por supuesto que sí. ¿Qué quieren que les responda?

Pero también me cago en todo

 

porque soy idéntico a todos esos poemas que se han leído y releído durante siglos

solo que tengo este pequeño detalle en la piel que ya a nadie alerta.

 

Yo ni sé por qué me quieren tanto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

NUEVAMENTE SER VENCIDO POR GOKÚ

 

No me trates como a un bruto, Kakaroto,

no seas tan hijo de puta.

La cresta sayayin ya se me anda cayendo

y para serte sincero,

tus golpes, ahora no me duelen mucho más que los de Bulma.

Tantas palizas juntos ¡por dios Kakaroto! y aún no me acostumbro

a que venzas siempre a todo el mundo.

Tan simpático, así, con tus aires de divo

acercándote lentito, lentito… Hasta que BAM

lanzas una catedral encima de aquellos cráneos extraterrestres

BAM, tus kamehás por aquí y por allá

cruzando el cielo y salvando la tierra los muy putos.

Y es verdad que a muchos les gusta que seas tan polite

pero enserio pues: eso es denigrante

eso es de brutos

y la verdad que aquí, Kakaroto, tu eres el único así

Bruto. Bruto. Bruto.

como los bebes que se enrollan a su cordón: Eres bruto.

y no te aguanto

aún más cuando me tratas como a un bebe, Kakaroto,

detesto la benevolencia que sacas no sé de dónde.

¡Ah Kakaroto! después de tantas décadas

solito, ahora te me acercas en buena onda

como una palmada en la espalda

y te disculpas por haber sido tan hijo de puta conmigo,

pero no es así de fácil.

Por favor, trata de entenderme, Kakaroto.

Tú jamás fuiste príncipe, nunca tuviste un planeta,

las chicas no se subían a tu moto para que las lleves al cine.

Aun así, (y no sé por qué)

siempre fuiste el bacán de Dragon Ball,

el tío que afronta su inmortalidad con el ánimo de buen cristiano.

¿Acaso sabes que eso me emputesía? ¿Qué me volvía loco?

  1. No lo sabías. No tenías por qué,

pero tampoco me jodas más,

que no iré al psicólogo, ni aceptaré tus  abrazos.

En serio deja de ser tan hijo de puta, Kakaroto.

Deja de tratarme como a un bruto.

No sonrías así,

no me recuerdes que yo también era de los malos.

 

 

 

 

 

 

 

 

EL REY DE LA METANFETAMINA SE ENTRISTECE

 

Levanté un imperio sobre las mucas,

sobre los extravagantes y los perros chuscos de Albuquerque.

 

Aun cuando mi mujer no entendía que tenía el don

como Pelé o como Withman: el don.

 

Mi mujer no entendía que soy un buen tío y nada que ver

con los asesinatos de las mafias,

ni con los affaires que a veces saltan

cuando los problemas de pareja crecen y crecen.

 

Mi mujer lloraba y se enojaba como idiota.

A veces llamaba a mi cuñado, Hank, el poli

o fumaba cigarrillos a escondidas.

 

Me sugería el divorcio, salir de la casa, etcétera.

 

Yo sacaba mi sombrerito de matón y mirándole a los ojos

le decía: querida, yo tengo el puto don, ¿entiendes?

¿Who the fuck you think you fuckin’ with?

¿por qué no me crees?

 

Incluso ya había alcanzado la cima,

y solo le pedía una cosa

solo que me crea:“I´m the one who knocks”.

que mire si no, cómo las mucas me besaban la mano,

cómo pagaban millones de dólares

por tan solo unos gramos de mi arte.

 

Sin embargo, resulta que mi mujer era la buena y yo el malo.

 

Porque cuando más me cansaba de insistir

ella aún tenía la energía para regresarme de la oreja a la casa

y recordarme que estaba muriendo de cáncer.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

UNA LÁMPARA DEL T-REX LLAMADO REPTAR

 

Tengo los huevos para salir de este corralito

gateando por este pasadizo de meado que da a los parques,

las montañas rusas, la oscuridad del Cuco.

 

A fuera también me espera la adolescencia con todo su culebrón

y la adolescencia es casi una noche terrible

algo que da una sensación como a resaca de vino en tarro,

algo que me empuja y me jala hacia afuera.

 

Y, en serio: eso me asusta tanto como morir

 

Casi todo me asusta tanto y me asombra a la vez

cuando en mi cuarto se acaba la luz.

(A veces vomito).

 

Aun así, dentro de este corralito de madera y resortes

tengo a mi biefef, Tomy: que es como el T-Rex que sale en la tele, Reptar

también tengo al resto de la collera: que también son como Reptar.

 

Ellos me hablan y hablan, (tal vez ni eso, tal vez solo balbucean)

en medio de la oscuridad del Cuco.

 

Ellos también esperan que el mundo nos absorba con su chupón

nos estire como peluches

si de noche queremos salir

y Papá no enciende la lámpara de Reptar al lado de la cama.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SOBRE UNA NOVELA DE VICTOR HUGO QUE, A DIFERENCIA DE SU ADAPTACIÓN HECHA POR DISNEY, TERMINA TRÁGICAMENTE

 

O tal vez soy yo el que sobreinterpreta

las historias de Disney.

El que se entusiasma con esos finales que se pierden en una toma del sunset en verano

y el malo muere y los novios se casan y cada quien está feliz.

 

Tal vez si hubiese acabado el libro en la playa

en una de esas madrugadas donde el cielo está entre lila y azul

y un animal

(nunca supe el nombre)

trina o gime despertando a todo el mundo.

 

Pero acabé el libro afuera de un bar, esperándote.

 

Tenía unas ganas tremendas de verte llegar

y de contarte cuán pendejo era Febo

que endulzaba a las señoras y les pintaba pajaritos con eso de la valentía

Quería releerte el dialogo en el que Gringoire quería pasarse de listo con la Esmeralda

cuando le pregunta qué es la amistad y qué el amor.

 

Si te contara que tú eras para mí, la Esmeralda.

La chica linda

a la que no supe hacerle el amor

cuando te echaste sobre mi hombro en el taxi.

Me cogiste frio.

¿Qué iba a saber yo de tragedias?

 

En verdad, ni siquiera lloré con el final. De pronto sentí que no era el lugar adecuado.

Tampoco te llamé, ni te escribí borracho.

Tal vez debí decirte que París quedaba en uno de eso bares de la avenida Grau

o en un karaoke

donde la gente busca ligar cantando como Nino Bravo.

 

Pero acabé el libro afuera de un bar, esperándote.

 

Hacía un frio de mierda.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ENTONCES ¿A DÓNDE VAN LOS PATOS DEL CENTRAL PARK EN INVIERNO?

 

Con los peces me queda claro.

El taxista dijo que estaban bien congelados al fondo del lago. O sea, ya deben están muertos a esta

[altura del invierno.

 

Sin embargo, todos saben que los patos son más inteligentes y que deben irse volando hacia algún

[lugar

Así porque sí. Maldiciendo al frio.

 

Sé que los patos son distintos. Lo sé.

Hay algo de sobrevivencia y de resurrección que en el fondo trato de copiarles.

 

Creo al final todo lo que me rodea puede resucitar en algo distinto.

 

Mejor suerte, más tiempo, más salario. Qué se yo.

 

Básicamente, el truco es aguantar y aguantar, hasta que un día descubramos que la única duda

[válida

es preguntarse a sí mismo: ¿estaré muerto ya?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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