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Crónica del primer día en la #FIL

FIL2015
Por:
Sebastián Uribe Díaz
El micro se demora en pasar. Ya son las 5:45 pm y lo único visible en las dos primeras cuadras de Húsares de Junín son taxis que parecen enjaular dentro de sí a choferes hastiados del tráfico que se forma en Lima los viernes por la tarde. Luego de diez minutos y tres cuadras recorridas se aparece un bus que vomita gente por ambas puertas. Pago mis cincuenta céntimos para que me deje en Salaverry mientras la cobradora balbucea algo que sospecho que es un insulto. Luego de 7 cuadras e igual número de baches, por fin logro bajar con dificultad, y apuro el paso antes que vuelva a aparecer la luz verde para los vehículos.

Son las 6:05 pm, lo que significa que al parecer estoy encaminándome a ser un poco más puntual de lo normal. Veo a Gianfranco en la puerta con mi credencial, a lo que atino a saludarlo disculpándome por la ligera tardanza y entro raudo a dar una inspección rápida antes de ir al evento que está a punto de empezar. Me doy una vuelta por el stand de Penguin Randome House, haciendo una pequeña cotización de algunos títulos con descuento mientras saco cuentas rápido. Me doy una vuelta preguntando por el auditorio José María Arguedas y nadie me sabe dar razón, teniendo que llegar hasta la entrada de la otra avenida para que un VIP me indique que tengo que regresar a donde comencé. Llego a la sala, y me encuentro con algunos compañeros del taller de la mañana en la Casa de la Literatura a los que saludo con gusto.
Ya están los presentadores del nuevo número de Buensalvaje. Me siento y me pongo a hojearlo. A pesar del cambio de editor, el genial diseño que lo caracteriza se mantiene. Una entrevista a Rosa Montero hecha por Jennifer Thorndike; un cuento de María José Caro;el adelanto de la nueva novela de Luis Hernán Castañeda; reseñas a libros de Halfón, Cercas, Zambra,Schweblin, entre otros; y un poema de Manuel Fernández. Es lo que alcanzo a leer antes que Juan Carlos Fangacio, Jerónimo Pimentel y Francisco Ángeles tomen la palabra en ese orden.  Los tres concuerdan en algo: esta revista ha sido, y es, uno de los principales referentes en cuanto a publicaciones literarias a nivel iberoamericano. Más allá de la divulgación literaria,es un espacio de encuentro entre escritores y lectores. Aún recuerdo el primer número y la grata sorpresa de poder descubrir libros y escritores a los que de otra forma no hubiese accedido. ¡Y de forma gratuita! Un esfuerzo colectivo liderado hasta el anterior número por el inagotable Dante Trujillo, quien escucha las palabras de los presentadores al fondo de la sala. Mañana le dedicaré unas horas a leer este nuevo número con más detenimiento.
Salgo y me encuentro con Jack Martínez, el autor de aquella buena novela como lo es “Bajo la sombra” a quién no conocía de forma personal. Me pongo a recorrer algunos stands dando con el stand de Chile, donde

encuentro los libros editados por Editorial Montacerdos al módico precio de S/.35 en el caso de “Flores nuevas” de Federico Falco. Camino un poco más y le comento de mi hallazgo a Gabriel Ruiz Ortega, librero y voraz lector, quien me indica que tengo que adquirirlo como sea. Así que vuelvo y lo compro. De ahí me encuentro con Francisco, Jennifer, Jack, Lenin y Kathy con los que vamos a tomarnos unas chelas artesanales en el patio de comidas que han armado, mientras  Jennifer nos entrega los separadores de La Linterna, un nuevo espacio para recomendar libros en Youtube. Comentamos lo chévere que está la feria antes de salir a buscar la sala Eielson.
Luego de diez minutos de búsqueda al fin la encontramos.Ya están ahí Jorge Eduardo Benavides y Abelardo Sanchez León, dos escritores a quienes he leído y recomiendo. Hay cola. Espero un rato mientras escucho murmullos. Hay Starbucks gratis al parecer,en este evento denominado “Café cultural”, un innovador espacio organizado por El Dominical de El Comercio. Así que café en mano tomo asiento listo para escuchar la charla entre estos dos escritores, moderada por Francisco Ángeles. Hablan sobre Lima, esa ciudad a la que amamos y odiamos, abordada desde la literatura. Salen tópicos sobre su fragmentación, la violencia actual de sus calles, su caótico desorden, la distintas identidades, su crecimiento desproporcionado, sus pobladores, Suenan los nombres de Ribeyro, Bryce, Vargas Llosa, Gamboa y Salazar Bondy. Una muy buena conversación de casi hora y media (que pudo durar un poco más si no fuera porque hay que cumplir un horario). Hay preguntas interesantes del público, (y también la de los típicos impertinentes que al final dan más risa que pena). Culmina el evento y le pido a Benavides que me firme mi ejemplar de “El año que rompí contigo” a lo que accede con gusto.
Ya son las 9:30 pm y camino rápido hacia el stand de Penguin Random House para adquirir la segunda novela de Pola Oloixarac (de la que me encuentro releyendo su  primer libro “Las teorías salvajes”). Veo que “Missing” de Fuguet está con 40% de descuento, por lo que me molesto un toque ya que yo lo adquirí pagando el precio completo hace un mes. Luego me acuerdo lo bien que la pasé leyendo ese libro y se me pasa. Pido un programa en la puerta pero ya se han agotado. Ya mañana me darán uno espero.
 Veo que la Covida está a dos cuadras. Luz roja. Sí la puedo alcanzar.
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2 comments

  1. Juan Carlos 21 Julio, 2015 at 06:10 Responder

    Luego me acuerdo de lo bien que la pasé leyendo ese libro y se me pasa? Hey eso no es un meme de la rana René jajaj., Que tal cronica.

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